Después de trabajar con decenas de startups en distintas etapas, hay patrones que se repiten. Errores de branding que parecen pequeños al principio y terminan costando tiempo, plata y reposicionamiento forzado. Estos son los cinco más comunes.

1. Arrancar con el logo antes de tener el posicionamiento

El logo es la parte más visible de la identidad, así que es lo primero que piden. Error. Sin saber quién es tu audiencia, qué posición querés ocupar y cómo te diferenciás, el logo no tiene dirección. Vas a tener que rehacerlo en seis meses.

Primero: a quién le hablás, qué les decís, por qué te eligen a vos. Después: cómo se ve eso visualmente.

2. Copiar la estética del líder del mercado

Si tu competidor directo usa azul oscuro y tipografía sans-serif, usás azul oscuro y tipografía sans-serif "porque funciona". Resultado: te confunden con ellos, y cuando te comparan, siempre perdés — el original siempre gana.

Estudiá a tus competidores para diferenciarte, no para imitarlos.

3. Identidad inconsistente en distintos canales

La web usa una versión del logo, las redes otra, las presentaciones otra. Los colores varían. La tipografía también. Cada touchpoint dice algo diferente.

La identidad construye percepción por acumulación de impresiones consistentes. Si cada impresión es diferente, no construís nada.

4. Diseñar para el fundador, no para la audiencia

"A mí me gusta el verde." "Prefiero algo más minimalista." "Me parece que esto se ve moderno." El gusto personal del fundador no es el criterio correcto.

El criterio correcto es: ¿esto comunica lo correcto a la audiencia correcta? A veces coincide con el gusto personal. A menudo no.

5. No tener guías de uso

Tenés un logo, tenés colores, tenés tipografías. Pero no documentaste cómo usarlos. En seis meses, cuando entre alguien nuevo al equipo o contraten un proveedor externo, van a interpretar la identidad a su manera.

Una guía de uso básica no lleva más de un día de trabajo. Y evita años de inconsistencia.


Todos estos errores tienen solución. Y la mayoría se evitan si el primer trabajo de branding está bien hecho — con proceso, con criterio y con entregables claros desde el principio.